Primeros auxilios para perros

Toxicidad por zinc en perros

Toxicidad por zinc en perros

Descripción general de la toxicidad del zinc canino

La toxicidad del zinc es un trastorno bastante infrecuente causado por la ingestión de cuerpos extraños que contienen zinc y se observa con mayor frecuencia en perros jóvenes. El zinc irrita directamente el revestimiento del estómago, por lo que puede causar irritación gastrointestinal.

Las causas más comunes de toxicidad por zinc incluyen la ingestión de:

  • Los centavos acuñados después de 1982. Los centavos acuñados después de 1982 tienen una concentración significativamente mayor de zinc que los centavos acuñados en 1982 o antes. Si se rompe el revestimiento de cobre del centavo, la toxicidad aumenta ya que el ácido gástrico puede alcanzar el centro de zinc del centavo causando una rápida absorción del zinc.
  • Tuercas y tornillos de zinc, que se pueden encontrar en jaulas de transporte
  • Metales galvanizados
  • Ungüentos que contienen zinc (por ejemplo, ungüento de óxido de zinc)
  • Piezas de juego de zinc de juegos de mesa
  • De qué mirar

    Signos de toxicidad por zinc en perros en perros

  • Vómitos
  • Diarrea
  • Falta de apetito
  • Letargo
  • Encías pálidas

    Con la exposición continuada puede surgir un trastorno sanguíneo potencialmente mortal. El zinc interfiere con la utilización de cobre y hierro en la producción de glóbulos rojos. Esto puede conducir a una anemia hemolítica en la cual el cuerpo mismo destruye los glóbulos rojos, ya que son anormales. Probablemente notará un color pálido y con frecuencia ictericia (amarillo) en las encías y la piel, y un color marrón anaranjado en la orina. Los altos niveles de zinc también pueden causar insuficiencia renal aguda.

    Una dosis tóxica para un perro típico puede ser de 1 a 3 centavos (50 a 100 mg / kg).

  • Diagnóstico de toxicidad de zinc en perros

    Las pruebas de diagnóstico pueden incluir lo siguiente:

  • Un conteo sanguíneo completo (CBC). Dado que esta prueba evalúa los glóbulos rojos y blancos, es la mejor prueba de diagnóstico para ver si hay anemia hemolítica.
  • Un perfil bioquímico sérico. Esta prueba controla la ictericia (bilirrubina elevada) y la función renal.
  • Un análisis de orina para evaluar completamente la función renal.
  • Radiografías abdominales para visualizar cuerpos extraños que contienen zinc.
  • Nivel de zinc en suero. Los niveles tóxicos de zinc en la sangre son mayores a 0.7 mcg / ml.
  • Tratamiento de la toxicidad del zinc en perros

    El tratamiento de la toxicidad del zinc en perros tiene como objetivo eliminar la causa inicial y proporcionar atención de apoyo.

  • Los artículos que contienen zinc deben eliminarse del tracto gastrointestinal. Si los artículos están en el estómago, se puede usar una endoscopia (un pequeño telescopio flexible de fibra óptica) para recuperar el objeto. Si la endoscopia no está disponible, o si el objeto está más abajo en el tracto gastrointestinal, se puede requerir cirugía.
  • Controle de cerca la anemia y trátela con atención de apoyo si es necesario. Se pueden necesitar líquidos intravenosos o transfusiones de sangre.
  • La terapia de quelación disminuirá los niveles tóxicos de zinc en la sangre (EDTA de calcio o penicilamina).
  • La irritación gástrica se puede tratar con protectores gastrointestinales.
  • Cuidado y prevención en el hogar

    El tratamiento óptimo requiere una combinación de atención veterinaria profesional y domiciliaria. Administre todos los medicamentos recetados, como la penicilamina, según las indicaciones de su veterinario. Si hubo vómitos o diarrea significativos, es posible que deba darle a su perro una dieta blanda para ayudar a restaurar la función intestinal normal.

    Se pueden requerir citas de seguimiento para controlar la sangre para mejorar la anemia. Sin embargo, debe esperar una mejora continua en el hogar. Si su perro no mejora, debe comunicarse con su veterinario para coordinar una evaluación adicional.

    Puede prevenir la toxicidad del zinc evitando la exposición a cualquier objeto que contenga zinc. Guarde las monedas de manera segura en áreas inaccesibles para los animales, y no aliente ni permita que los animales mastiquen sus jaulas de viaje.

    Si cree que su perro ha comido elementos que contienen zinc, comuníquese con su veterinario. Él o ella puede recomendar que se induzca el vómito. El tratamiento oportuno puede prevenir enfermedades más graves en el futuro.