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Osteopatía craneomandibular (CMO) en perros

Osteopatía craneomandibular (CMO) en perros

Descripción general de la osteopatía craneomandibular (CMO) en perros

La osteopatía craneomandibular (CMO) es un trastorno no canceroso que afecta casi exclusivamente los huesos de la cabeza en los perros. También se llama periostitis mandibular, osteodistrofia temporomandibular o "mandíbula de león".

Se cree que la causa de la OCM es hereditaria. Los terriers son propensos al trastorno. Los terriers blancos de West Highland son las razas más comúnmente reportadas que se ven afectadas con CMO, con terriers escoceses, terriers de mojón, terriers de Boston y bullterriers que también tienen una incidencia más alta de lo normal. Se ha informado en razas no terrier, pero esto es poco común.

La edad de inicio de los signos clínicos suele ser de tres a ocho meses. No hay predilección sexual, con hombres y mujeres afectados por igual. La esterilización y la esterilización parecen estar asociadas con un menor riesgo del trastorno.

El trastorno generalmente es autolimitado, pero puede requerir medicamentos para que el perro se sienta cómodo.

De qué mirar

Los signos de osteopatía craneomandibular en perros pueden incluir:

  • Mandíbula dolorosa hinchada (mandíbula)
  • Babeo excesivo
  • Dificultad para recoger comida
  • Dolor al abrir la boca.
  • Diagnóstico de la osteopatía craneomandibular (CMO) en perros

  • Radiografías
  • Perfil de química del suero
  • Biopsia
  • Tratamiento de la osteopatía craneomandibular (CMO) en perros

  • Sin tratamiento
  • Glucocorticoides
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
  • Cuidado y prevención en el hogar

    Administre medicamentos para el dolor según lo prescrito y alimente con dietas especiales según lo prescrito.

    No hay medidas específicas de atención preventiva. Las personas que buscan terriers de raza pura, especialmente los terriers blancos de West Highland, deben interrogar a los criadores cuidadosamente sobre la aparición del trastorno en cualquier línea, ya que CMO se hereda en Westies, y se cree que también se hereda en terriers escoceses.

    Información detallada sobre la osteopatía craneomandibular canina

    La osteopatía craneomandibular (CMO) es una enfermedad esquelética que ocurre principalmente en ciertas razas de terriers jóvenes, aunque ocasionalmente, las razas que no son terrier se ven afectadas. La enfermedad se informó por primera vez en Inglaterra en 1958. Cuando afecta a razas grandes, hay una mayor tendencia a mostrar la participación de solo las mandíbulas, y la condición parece ser menos dolorosa en las razas grandes.

    No hay predilección de género, y hombres y mujeres se ven afectados por igual. Sin embargo, existe una tendencia a una reducción de la incidencia de enfermedades en perros castrados o esterilizados.

    Los signos clínicos generalmente se desarrollan cuando el perro tiene entre 3 y 8 meses de edad, aunque ha habido casos tan jóvenes como dos semanas y hasta 11 meses. La causa del trastorno sigue siendo desconocida, aunque existe evidencia de que la enfermedad se hereda en los terriers blancos de West Highland, y posiblemente en otras razas terrier.

    Los perros con el trastorno generalmente muestran signos de hinchazón de la mandíbula dolorosa, babeo, dificultad para recoger comida y dolor al abrir la boca. Algunos perros tienen fiebre intermitente.

    Los perros gravemente afectados muestran atrofia de los músculos de la masticación (masticación). Las radiografías son el método principal para confirmar el diagnóstico. Ambos lados de la mandíbula generalmente se ven afectados, aunque algunos perros se ven afectados solo en un lado. Puede ser necesaria una biopsia para confirmar el diagnóstico en razas para las cuales este trastorno es poco común, especialmente si solo se ve afectado un lado de la mandíbula. El trastorno generalmente se resuelve por sí solo, aunque los medicamentos antiinflamatorios pueden ayudar a reducir algunos de los signos clínicos. Ocasionalmente, un perro es sacrificado debido a la incapacidad de aliviar la incomodidad extrema.

    Información detallada sobre el diagnóstico

  • Radiografías Se necesitan radiografías para confirmar el diagnóstico de CMO. La mayoría de los perros muestran participación en ambos lados de la cara. La mayoría de las veces, las mandíbulas se ven afectadas simétricamente, pero ocasionalmente, el perro se ve afectado solo por un lado. En las radiografías, es evidente la proliferación de hueso en ambas mandíbulas (84 por ciento de los casos). Además de la mandíbula, las ampollas timpánicas, que es la estructura ósea que alberga el oído medio e interno, y el hueso temporal petroso del cráneo se ven comúnmente afectados (51 por ciento de los casos). En raras ocasiones, la mandíbula no se ve afectada en absoluto, pero otras partes del cráneo muestran engrosamiento o cambios proliferativos.
  • Perfil de química del suero. Los recuentos sanguíneos completos y el análisis de orina son normales. Los perfiles de la química del suero no muestran ningún cambio específico. Se ha informado que algunos perros tienen colesterol alto, fósforo alto, fosfatasa alcalina alta y / o creatina quinasa alta, en cualquier combinación. Estos hallazgos no son específicos. Los aumentos en la fosfatasa alcalina y el fósforo son hallazgos comunes en perros en crecimiento, y es poco probable que estén relacionados con la presencia de CMO.
  • Biopsia. El diagnóstico de CMO es relativamente fácil en casos con signos clínicos típicos y apariencia de rayos X. La biopsia puede ser necesaria solo en casos atípicos, como en razas raramente afectadas en las que la enfermedad se limita solo a la mandíbula, especialmente si el trastorno es unilateral.
  • Información detallada sobre la terapia

    No se han realizado ensayos de tratamiento satisfactorios para la OCM en perros. La enfermedad generalmente es autolimitada, y la progresión de la enfermedad se desacelera alrededor de los 11 a 13 meses de edad. A veces, es seguido por una regresión lenta del trastorno, aunque las anomalías radiográficas o la función deteriorada pueden permanecer. Sin embargo, se han probado varias drogas con buena respuesta.

  • Glucocorticoides Estos medicamentos, en dosis antiinflamatorias, pueden reducir el dolor y la incomodidad, aunque no tienen ningún efecto sobre los cambios óseos que afectan la mandíbula.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). También se ha informado que los AINE, como la aspirina o el fenilbutazona, alivian parte del dolor y las molestias asociadas con el trastorno.
  • Cuidados de seguimiento para perros con osteopatía craneomandibular

    El tratamiento óptimo para su perro requiere una combinación de cuidado veterinario casero y profesional. El seguimiento puede ser crítico, especialmente si su mascota no mejora rápidamente. Administre todos los medicamentos recetados según las indicaciones. Avise a su veterinario si tiene problemas para tratar a su perro.

    Regrese a su veterinario para radiografías de seguimiento, para monitorear la progresión y / o resolución del trastorno.

    El pronóstico para los perros afectados está protegido cuando hay cambios óseos extensos que afectan las ampollas timpánicas y el área ósea temporal petrosa. Estos animales pueden desarrollar fusión de huesos en esta área, restringiendo o evitando permanentemente los movimientos de la mandíbula e impidiendo el acto de comer. El pronóstico es mejor en perros que están levemente afectados. La enfermedad a menudo deja de progresar alrededor de los 11 a 13 meses de edad, y luego puede retroceder parcial o completamente.